Octubre es el mes de la concientización sobre el cáncer de mama, un tiempo para recordar la importancia de la detección temprana y el valor de acompañar a quienes atraviesan esta enfermedad. Cada historia tiene un rostro, una voz y una lucha, y hoy quiero contar la de mi hermana Evelyn.
Gracias a los controles anuales, Eve pudo descubrir a tiempo que tenía un cáncer de mama triple negativo de grado 4, uno de los tipos más agresivos. Comenzó su tratamiento con una fuerza admirable: atravesó quimioterapia, rayos e inmunoterapia, tocó la campana que
simboliza el fin del proceso y creyó, como todos nosotros, que la pesadilla había terminado.
Pero el cáncer volvió, dejando metástasis que hoy le exigen una nueva batalla. Una batalla que enfrenta con la misma energía, entrega y sonrisa que la caracterizan. Evelyn no lucha sola: lo
hace por sus hijos, Ludmila y Félix, y por toda su familia, que encuentra en ella un ejemplo de amor y resistencia.
Hoy, Eve se convirtió en la cara de la campaña #JuntosConEve, luego de que la medicación utilizada por los oncólogos para reducir las metástasis no fuera compatible con su cuerpo, provocándole una toxicidad farmacológica y nuevas complicaciones. Ahora necesita acceder a un tratamiento alternativo, cuyo costo asciende a 30 millones de pesos.
La obra social no cubre la medicación, y para lograrlo deberá iniciar un recurso de amparo, un proceso judicial que, como suele suceder, llevará tiempo.
Mientras tanto, el reloj corre y la salud no espera.
Por eso, cada colaboración cuenta, cada gesto suma. Quienes deseen acompañarla pueden hacerlo mediante el alias “JuntosConEve”.
En este Octubre Rosa, recordemos que los controles salvan vidas, pero también que la solidaridad las sostiene.
Evelyn representa a miles de mujeres que no se rinden, que transforman el dolor en esperanza y que nos enseñan, día a día, el verdadero significado de la fortaleza. Gracias, Eve, por ser la luz, la fortaleza y el amor que iluminan a toda una familia.
Te quiero siempre.
Camila Buralli.


